martes, 21 de mayo de 2013

Hábitos de higiene en niños con Autismo



Educar a los niños con autismo en los buenos hábitos de higiene es importante para su salud. A la hora de educar a éstos niños debemos tener en cuenta las siguientes características en el proceso de adquisición de conocimientos de un niño con autismo. 
  • Estructuración – Para que la enseñanza sea estructurada no pueden faltar ninguno de estos elementos: organización física, horarios planeados, rutina. 
  • Previsibilidad – Que sepan cuáles son las actividades que se van a realizar, porque a estas personas les es difícil comprender que una actividad va después de la otra (secuenciación y sucesión). 
  • Proceso visual – Son personas que aprenden más viendo que oyendo. 
Debido a su particular forma de procesar la información, los niños con autismo evocan en su mente las imágenes de lo que conocen o ha ocurrido antes. Lo que es nuevo o diferente de lo habitual les genera ansiedad y malestar. Por tanto, al enseñarles hábitos de higiene, debemos anticipar con un dibujo o mostrarle una foto mientras se le explica la situación que va a vivir a continuación para que la novedad o los cambios no los sorprendan. Respecto al control de esfinteres, además de todos los retos normales, los niños autistas presentan algunos problemas para adquirir el control de esfinteres, la Junta de Andalucía nos proporciona un artículo donde nos da algunas claves para su aprendizaje:
  1. Ante todo, no intentar hacer una batalla con el control de esfínteres de su hijo, pues probablemente no ganará nada y las cosas pueden empeorar.
  2. Para atajar cualquier problema con el control de esfínteres, deberá ir paso a paso.
  3. Aceptar el hecho de que las cosas van a tomar más tiempo que con niños sin autismo o sin dificultades de aprendizaje.
  4. No está usted. solo/a. La mayoría de los padres de niños autistas han pasado por alguno de los problemas por los que usted va a pasar. Hay gente que puede ayudar. Si encuentra imposible resolver el problema, puede pedir ayuda a : el pediatra o médico general.


¿Cómo empezar a enseñar a tu hijo a controlar los esfinteres?

  
  1. Establecer una rutina. Llévele a sentarse en el wc o en el orinal después de cada comida, intente llevar a su hijo durante aproximadamente veinte minutos después de cada comida. ¡Encontrar el tiempo correcto será cuestión de aplicar el método de ensayo y error!
  2. Descubrir las señales. Su hijo puede dar signos concretos no verbales de que quiere hacer pipí o caca. Estos signos pueden ser muy variados: algunos niños se inquietan de un modo determinado o van a algún sitio. Intente responder a estas señales llevando al niño al cuarto de baño y animándole a sentarse en el wc o en el orinal. Intente que se siente por un corto periodo de tiempo, por ejemplo cinco minutos, antes de dejarle marcharse. 
  3. La incitación (prompting) Muchos niños sin dificultades de aprendizaje que tienen "la tripa perezosa" o sufren de incontinencia necesitan ser incitados antes de ir al lavabo para evitar accidentes. Esto es tan o más importante para niños con autismo, ya que pueden no reconocer las señales de su cuerpo diciéndoles que necesitan ir al wc.
  4. Las recompensas. El mostrarle a su niño que está usted encantado cuando usa el orinal o el wc debidamente puede ser una recompensa muy poderosa. Para algunos niños, los elogios serán lo más efectivo; para otros será el permitirles hacer alguna actividad favorita, o darles algo agradable para comer usted descubrirá lo que mejor funciona como recompensa para su niño.
  5. No alentar rituales. Algunos niños intentarán establecer rituales específicos cuando van al wc. Trate de no fomentarlos, para una llevar una vida tranquila. De lo contrario, las cosas podrían llegar a ser más difíciles a largo plazo.




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